COLOMBIA: HUELLAS QUE NO CALLAN

Apoyamos a mujeres que avanzan y hacen avanzar. Mujeres avanzadoras que hacen valer sus derechos, cuestionan la discriminación que sufren y reclaman una vida libre de violencia. Mujeres que juntas construyen una sociedad más justa.


HUELLAS QUE NO CALLAN

Violencia sexual: generalizada, sistemática, impune.
La violencia sexual contra las mujeres la practican todos los grupos armados de Colombia, tanto los ilegales como los legales. Así lo sentenció la Corte Constitucional en 2008.
La violencia sexual contra las mujeres es una estrategia de guerra. Así lo detalló el Centro Nacional de Memoria Histórica, en 2012. Se utiliza para destruir a las mujeres líderes, a las que encabezan movimientos políticos, comunidades indígenas, asociaciones de víctimas, organizaciones de derechos humanos, a cualquiera que se enfrente a los paramilitares, las guerrillas o incluso las fuerzas públicas.
Y la violencia sexual contra las mujeres queda impune. Entre 2001 y 2009, 489.687 colombianas padecieron estos ataques dentro del conflicto armado, según un estudio de Oxfam-Intermón y la Casa de la Mujer. La Corte Constitucional seleccionó 183 casos de violencia sexual, los más graves y evidentes, y ordenó a la Fiscalía que los investigara de manera prioritaria. Al cabo de cinco años, este es el resultado: tres sentencias.
La violencia cotidiana es muchísimo más abundante, pero el estudio solo enumera casos relacionados con la guerra: violación, prostitución forzada, embarazo forzado, aborto forzado, esterilización forzada, acoso sexual, servicios domésticos forzados y regulación de la vida social.
El 82% de las víctimas no los denunciaron, por temor a represalias y por una desconfianza profunda en las instituciones, que no investigan, se resisten a atender estas denuncias, cuestionan a las víctimas y no les proporcionan apoyo. Las que sí dieron el paso ven ahora cómo sus denuncias acumulan telarañas. La Corte Constitucional seleccionó 183 casos de violencia sexual, los más graves y evidentes, y ordenó a la Fiscalía que los investigara de manera prioritaria. Al cabo de cinco años, este es el resultado: tres sentencias.

Documental: Huellas que no callan
Más de 50 años de conflicto armado en Colombia donde las mujeres han sido las víctimas más silenciadas. El hijo de Luz Marina Vernal fue secuestrado y asesinado extrajudicialmente por el ejército colombiano, Ana Secue es lidereza indígena que lucha contra los actores armados por el derecho a su tierra, Maria Lucely Durango perdió a su hijo cuando los narcos de la comuna 13 en Medellín lo asesinaron y Olga Neicy Gómez representa a mujeres afrocolombianas víctimas de violaciones y desplazamientos.
Un recorrido testimonial por la historia y la lucha de estas mujeres en un contexto donde la violencia es la dinámica cotidiana de la resolución de todos los conflictos. Dar cuenta de la diversidad de violaciones a la que está sometida la mujer urbana, afrocolombiana e indígena en Colombia.


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